lunes, 28 de julio de 2014

Cercedilla Trail Race 25K 2014 - La crónica

​El pasado sábado 19 de julio participé por primera vez en una carrera de montaña “de las de verdad”, la Cercedilla Trail Race 25K. He participado un par de veces en la carrera de Navidad de Cercedilla, que se puede considerar carrera de montaña pero “de iniciación”. Esta vez también fue en Cercedilla, pero sobre una distancia de 25 kilómetros y con un desnivel positivo acumulado de algo más de 2000 metros. La verdad es que sólo de ver esta última cifra ya le entraba a uno el nerviosismo en el cuerpo. ¿No sería demasiado para debutar?.



Bueno, el caso es que allí me presenté la mañana del día 19. La carrera empezaba a las 9 de la mañana pero había que recoger dorsales, chip, … una hora antes y Cercedilla está a unos 50 minutos de casa, así que tocó darse un buen madrugón. Ya tenía todo preparado del día anterior: zapatillas, gorra, gafas, cinturón “porta-trastos”, geles, vaso, bidón, cortavientos, manguitos, … Una peculiaridad de las carreras de montaña es que suelen exigir un mínimo de material obligatorio para todos los participantes. En este caso el material obligatorio consistía en llevar móvil cargado, un vaso para usarlo en los avituallamientos, un depósito de líquido con capacidad de medio litro como mínimo y marcar todos los envoltorios de la comida que utilizases en carrera con tu número de dorsal.

En mi caso, además de ese material obligatorio decidí llevar unos manguitos y un chaleco cortavientos. Aunque los días anteriores hizo mucho calor, para el día de la carrera anunciaban descenso de las temperaturas de unos 10-12 grados. Teniendo en cuenta que subíamos a algo más de 2000 metros 3 veces durante la carrera, no costaba nada llevar algo de abrigo por si acaso. Los manguitos los utilicé desde el principio de la carrera y el chaleco lo llevé doblado en el cinturón y no me hizo falta usarlo. Para los que tengan curiosidad, este fue el material que utilicé en la prueba:

-    Pantalón corto Under Armour
-    Cinturón Salomon S-Lab Advanced Skin M Belt Set para llevarlo todo (incluyendo bidón flexible de Salomon de medio litro). Increíblemente cómodo y con más capacidad de lo que parece
-    Vaso plegable comprado en Decathlon
-    3 Geles Powerbar
-    Chaleco cortavientos Taymory
-    Manguitos Spiuk
-    Gorra Orca

A las nueve en punto de la mañana comenzó la carrera. Me coloqué bastante adelante en la línea de salida y lo primero que me sorprendió es que se empieza de manera muy diferente a las carreras de asfalto que estoy acostumbrado. Nada de salir a degüello adelantando a todo el que puedas. Aquí la salida era tranquila. Todo el mundo sabe lo que hay por delante y en cuanto llega la primera subida ya cada uno se va a comenzar a colocar en su sitio real. Y así ocurrió. Tras un kilómetro por las calles de Cercedilla y enfilando ya el primer camino que nos mete en el circuito comenzamos a subir. Tras unos 150 metros de subida los que iban primero se empiezan a parar y dan la vuelta diciendo que nos hemos equivocado. ¡ Mal empezamos !. Unos metros antes había una flecha pintada en el suelo hacia la izquierda, pero los trozos de cinta de color naranja que nos habían dicho que había que seguir eran de frente y ese fue el camino que seguimos inicialmente. Así que nos encontramos con un tapón tremendo de gente que ya había tomado el camino correcto.



Las subidas son bastante fuertes. A ratos intento correr pero la verdad es que no merece la pena. Se va igual de rápido o más andando. Cuesta adelantar en muchos tramos porque a pesar de ir más rápido, los caminos son bastante estrechos y no se encuentra el hueco. Así que esos primeros kilómetros son bastante entretenidos buscando la manera de adelantar todo lo posible. Hasta el kilómetro 7 se iba subiendo todo el rato, pasando de los 1195 metros de Cercedilla a los 2005 de la Peña del Agüila. De ahí un par de kilómetros de descenso hasta el Collado Marichiva donde estaba el primer avituallamiento. Por supuesto, paré en el avituallamiento como hacía todo el mundo a comer algo y beber un poco usando el vaso que te obligaban a portar.

Ya me voy dando cuenta de como va a ser la tónica de la carrera, adelantar gente en las subidas y ser adelantado en las bajadas. Muchos se tiran para abajo como aviones, casi sin mirar ni donde ponen los pies y a una velocidad un poco temeraria bajo mi punto de vista. Imagino que será cuestión de experiencia y confianza el ser capaz de bajar así de rápido. Yo no quería ni caerme ni torcerme un tobillo así que las bajadas las hacía con bastante calma, a la velocidad a la que me notaba seguro de que iba controlando lo que hacía.

Tras subir de nuevo por encima de los 2000 metros y hacer algún pequeño tramo de “escalada”, usando pies y manos, vino el segundo avituallamiento en el Puerto de la Fuenfría, kilómetro 12.7 de la carrera. A partir de aquí quedaba un par de kilómetros de descenso y de nuevo una dura subida para salvar 500 metros de desnivel en apenas tres kilómetros, para terminar con un largo descenso hasta llegar de nuevo a Cercedilla. Las subidas empiezan a pesar, todo el rato andando, apoyando las manos en las rodillas para ayudar un poco y apretando los riñones, que por cierto, ya empezaban a quejarse también. Casi todo el rato mirando al suelo. Tanto es así que incluso me di un pequeño golpe en la cabeza con una rama por no ir mirando al frente en una subida :).



Ya las posiciones a partir de mitad de carrera estaban bastante estables. Las caras de las personas que adelantaba eran las mismas que ya conocía de antes y algunos seguían pasándome bajando pero en general se puede decir que iba corriendo con la misma gente todo el rato. El tiempo se me estaba pasando volando casi sin darme cuenta. A las 3 horas de carrera llegué al último avituallamiento en el kilómetro 20. Se nota que ya vamos todos cansados, y los tropezones con ramas, piedras, … empiezan a ser frecuentes. Veo más de una caída y torcedura de tobillo, así que yo sigo con cuidado, bajando sin prisa pero sin pausa y mirando bien donde pongo los pies.

A partir de este último avituallamiento el recorrido era un poco más sencillo, por caminos y pistas más anchos. A pesar de eso, a falta de unos dos kilómetros para meta, cuando estábamos corriendo por un sitio amplio y fácil dejamos de ver las balizas de plástico naranja. Nos paramos de repente todo el grupito de 10-12 personas que íbamos corriendo más o menos juntos y empezamos a buscar. Empiezan los nervios según van pasando los segundos y no encontramos nada. Resulta extraño, ya que hasta ese momento había estado todo muy bien indicado. Hasta que llega un momento en que uno nos grita que había visto a gente corriendo por una pista muy amplia que había a nuestra derecha pero mucho más abajo. Sin pensarlo dos veces, después de haber perdido unos 2 minutos buscando, nos tiramos a lo bruto hacia abajo atravesando lo que se nos ponía por delante, incluyendo una vaya de alambre de espino.

Se notaba la tensión en el ambiente por el tiempo perdido así que en cuanto llegamos al camino, sabiendo ya lo poco que quedaba, nos pusimos a correr como locos. Ya el terreno era muy fácil y no había problemas. Conseguí adelantar a todos los del grupo que nos perdimos y reconocí a varias caras también de gente que había adelantado hacía ya muchos kilómetros.

Al final terminé entrando en meta con un tiempo final de 3:37:36 para una distancia de 26.67km. El resto de datos interesantes de mi Garmin fueron los 2097 metros de desnivel positivo, pulso medio de 148ppm y máximo de 176ppm. Según la clasificación oficial mi tiempo fue de 3:37:32, terminando en el puesto 26 de la clasificación general y 5 de mi categoría. La verdad es que muy bien, no me esperaba a priori estar tan arriba en la clasificación, aunque por otro lado ya durante la prueba en los avituallamientos nos cantaban que andábamos por esos puestos aproximadamente.

Y no se me ocurre mucho más que contar. En general me ha gustado mucho la experiencia, aunque hubiera preferido un recorrido más “corrible” y menos “andable”, pero bueno estas carreras suelen ser así y más por esta zona. Muy buen ambiente, quizá menos competitivo y más buen rollo que en muchas carreras de asfalto. Seguro que repetiré. Eso si, al día siguiente parecía que me había pasado un tráiler por encima. Dolores en la base de los dedos de los pies, soleos, cuádriceps, glúteos, lumbares, … Se pasaron pronto salvo las de los cuádriceps que me duraron tres días :). La falta de costumbre a este tipo de ejercicio y el frenar tanto en las bajadas tuvieron la culpa, sin duda.

lunes, 21 de julio de 2014

Ironman de Austria 2014 - Alimentación

​​​Nunca antes había hecho un ejercicio como el que he hecho esta vez, y es contar cuantas calorías he consumido durante el Ironman. Si que tenía planeado lo que quería comer, cuando y como hacerlo, y pude seguir el plan a rajatabla sin problemas. Pero realmente no tenía ni idea de si ese plan seguía lo que se suele encontrar escrito por ahí en libros y revistas sobre las cantidades recomendadas. Hay unas cuantas sorpresas :).

Durante la bici comí 5 barritas Powerbar Energize sabor plátano. Cada barrita la llevaba partida en 3 trozos y cada 20 minutos sonaba la alarma del Garmin que me avisaba de que tocaba comer un tercio de barrita. Además de eso llevaba preparados 3 bidones de bici con bebida propia. Cada bidón llevaba una medida de ND3, una de Vitaldrink y un gel Powerbar sabor manzana con cafeína. Además de eso cogí dos bidones de agua de la organización y un bidón de bedida isotónica de la organización. Aquí es donde flaquean un poco las cuentas, ya que no se lo que llevaba ese bote de bebida isotónica, pero he hecho la hipótesis de que era Powerbar Isoactive preparado según la recomendación de la marca. Total, 1884 kcal incluyendo 417 gr de hidratos de carbono en 5:07:12, es decir, 368 kcal/hr, 81 gr/hr de hidratos de carbono o 1.2 gr/kg/hr suponiendo un peso de 70 kg el día de la carrera.



Esto cuadra bastante bien con lo que recomiendan en todos los sitios que he leído de ingerir entre 300 y 400 kcal/hr durante la bici, entre 60 y 90 gr de hidratos de carbono o entre 1.0 y 1.5 gr/kg/hr. Esta es una de las cosas que me ha sorprendido, que esto es lo que he tomado más o menos en el resto de Ironman que he hecho y cuadra de maravilla con los números recomendados.

En la carrera a pie la cuenta es más sencilla. Un gel cada 5 kilómetros, alternando los 4 míos de manzana con cafeína con los 3 que cogí de la organización. Estos 3 geles de la organización eran Powerbar Hydro, un formato que no había probado pero que me gustó bastante. Además de eso tomé agua e isotónico o Coca Cola en algún avituallamiento, pero no lo he contado ya que no se exactamente las cantidades y en cualquier caso no fue demasiado. Total, 755 kcal incluyendo 60 gr de hidratos de carbono en 3:07:07, es decir, 242 kcal/hr, 60 gr/hr de hidratos de carbono o 0.9 gr/kg/hr suponiendo un peso de 70 kg el día de la carrera.

Los números de la carrera a pie son algo más bajos pero siguen siendo muy similares a las recomendaciones. Hay que tener en cuenta que la carrera a pie es más delicada desde el punto de vista de lo que puedes comer y beber, cuanta cantidad, cada cuanto tiempo, y digamos que hay que ser un poco más flexible y adaptarse a lo que te va pidiendo el cuerpo. En mi caso con esas cantidades no tuve ningún problema de estómago y no noté ningún bajón ni falta de energía.

Pues nada, seguro que a más de uno le sirve esta información y lo puede utilizar como punto de partida para adaptarlo a sus necesidades. En mi caso, me lo guardo como oro en paño para futuras competiciones.

miércoles, 16 de julio de 2014

Ironman de Austria 2014 - La crónica

Bueno pues algo más de dos semanas después del Ironman de Austria creo que ya va siendo hora de empezar a escribir de como ha ido todo. Muchos ya sabréis el resultado, pero esta aventura ha sido mucho más que esos números finales y quiero que conozcáis los detalles que hay detrás.

El viaje comenzó el jueves 26 de junio por la mañana bien temprano con el viaje en avión desde Madrid a Munich. 6 Diablillos futuros finishers más unos cuantos acompañantes. Todo perfecto, sin problemas como era de esperar. Desde allí coche de alquiler para recorrer los 385 kilómetros que separan el aeropuerto de Munich del albergue de Klagenfurt en el que nos alojamos. Durante el recorrido paramos a comer no se muy bien donde, pero lo que no se me olvida son los postres que tenían :).



Llegamos a Klagenfurt a media tarde, directos al albergue. La verdad es que me sorprendió un poco. El sitio estaba de maravilla, muy cerquita de todo el tinglado del Ironman, con supermercados al lado, varios sitios para comer/cenar, … La habitación, perfecta, con 6 camas, nuestro propio baño, desayuno “correcto”, perfecto, una cosa de la que no había que preocuparse en el resto de días. En cuanto nos instalamos nos fuimos a correr un rato hacia el centro de la ciudad, donde nos encontramos con una agradable sorpresa…


A partir de aquí empezó la rutina de todos los días a la hora de comer y cenar. Fuímos al mismo restaurante italiano, a un paso del albergue, todos los días. Buen precio, buenas pizzas, pasta, risotto, calzone, … Terminamos probando casi de todo en tantos días. Ya el viernes comenzaron los preparativos, con muchas cosas que hacer a lo largo del día. Lo primero de todo ir a visitar la expo, donde se hacía también la recogida de dorsales, mochila de regalo, … Por cierto, impresionante la expo, con muchísimas cosas que no se suelen ver habitualmente en ningún sitio, todas allí concentradas en pocos metros cuadrados. Para pasar horas y horas viendo material.

El siguiente trámite de la mañana fue ir a recoger la bici, también allí al lado. Llegó todo en perfectas condiciones, sin problemas. Aún así, siempre da tranquilidad rodar un poco con ella antes de meterla en boxes y eso fue lo que hicimos. Salimos a rodar una horita por la parte inicial del circuito de bici. Muy buenas sensaciones, rodando fácil y rápido sin proponértelo. Por la tarde ya dejamos todo casi preparado para meterlo en boxes al día siguiente: dorsales en la bici y casco, ropa en las respectivas bolsas, colocar todos los bártulos (tubular, bolsa de herramientas, …) en la bici, … Entre unas cosas y otras se te va un buen rato con todo esto y sobre todo pensando una y otra vez en que no se te olvide nada.


El sábado también había unas cuantas gestiones que hacer, pero ya sólo durante la mañana. A las nueve de la mañana la reunión técnica en inglés. Mismo “speaker” que el año pasado en Zurich. Un crack el tío, se le entendía de maravilla y a pesar de tirarse una hora ahí contándotelo todo se hace muy ameno y se te pasa en seguida. La siguiente gestión era ya dejar la bici en boxes. Por nuestro número de dorsal nos tocaba hacerlo entre las 13:00 y las 14:00 así que aprovechamos para comer antes y meter la bici a última hora. Allí nos encontramos con uno de los favoritos para ganar al día siguiente, el gran Faris Al-Sultan. También aprovechamos para ver correr a los niños de Javi su prueba de Ironkids, ¡ muy divertida !. Y con eso se acabó todo lo que había que hacer el sábado. Descansar, cenar pronto y a dormir.



A pesar de estar nervioso los días previos, el sábado por la tarde la verdad es que ya estaba mucho más tranquilo. Todos los trámites ya estaban hechos, sin contratiempos y creo que en el fondo noté por primera vez la tranquilidad que da la experiencia de ser ya la tercera vez que pasaba por algo así. De hecho me sorprendió mucho que nos fuimos a dormir muy pronto y conseguí dormirme rápido y razonablemente bien durante algo más de cinco horas.

Bueno, y pasamos ya al domingo, el día grande, el día esperado, el día en el que eres el protagonista, el actor principal de la película a pesar de estar rodeado de casi tres mil personas que están haciendo lo mismo que tú. Supermadrugón y desayuno a las 4:30 de la mañana. Cuesta comer a esas horas pero bueno al final terminé desayunando lo mismo que los días anteriores, con la salvedad de que no tomé leche.

A eso de las 5:15-5:30 estábamos en boxes colocando toda la comida en la bici, los botes de bebida, hinchando las ruedas, … Tuve un pequeño contratiempo hinchando mi rueda trasera. Con el líquido antipinchazos se había bloqueado un poco la válvula y costaba muchísimo hincharla, sin saber realmente la presión que estaba metiendo. Me sorprendió un poco que no me puse nada nervioso, saque la llavecita para quitar la válvula, puse una de recambio que siempre llevo e inflé la rueda sin ningún problemas hasta 10 bares, todo en cinco minutos, perfecto !!. La verdad es que la bici estaba realmente espectacular, y más con las tapas que me prestó Oscar para la rueda trasera. Daban ganas de montarse ya en ella y liarse a hacer kilómetros.



Y no dio tiempo a mucho más, directos a la salida de la natación, a ponerse el neopreno y, sin tiempo para calentar, a colocarse en la línea de salida. La verdad es que se pasó todo muy rápido y antes de que nos diésemos cuenta ya estábamos escuchando el bocinazo de salida. A pesar de estar en la primera salida, la de las 6:45 con 800 participantes, no fue para nada limpia. Yo al menos me tiré hasta la segunda boya recibiendo y dando golpes cada dos por tres. Traté de nadar intentando no agobiarme mucho con los golpes, pero a veces era inevitable. Afortunadamente ninguno me descolocó las gafas y no tuve que parar en ningún momento.

Una vez pasada la segunda boya había que ir hacia el canal, pero teníamos el sol completamente de frente. A pesar de llevar las gafas de espejo no veía absolutamente nada así que me tuve que fiar de la trayectoria que llevaban los nadadores que tenía alrededor. Tenía la sensación de que estaba nadando a buen ritmo, que no es para tirar cohetes por como estaban saliendo las cosas últimamente en la piscina, pero que me permitirían salir con un tiempo “digno”. A falta de un kilómetro para terminar la natación se entra en el famoso canal. La verdad es que es una auténtica pasada. Vas nadando con un poco de corriente a favor por un canal de unos 10 metros de anchura con un montón de gente a los dos lados y sobre todo con bastante sensación de velocidad. La verdad es que ese último kilómetro entre unas cosas y otras se pasa volando.



La meta de la natación está en una especie de miniplaya que tienen en el hotel Seepark. Una vez sales del agua hay que correr pasando por debajo de un pequeño puente, por un pasillo del exterior del hotel y ya cruzar una carretera para llegar hasta la zona donde está la carpa para cambiarte y dirigirte hacia tu bici. Es una transición un poco larga, pero hay muchísima gente y la verdad es que te entra un buen subidón en el trayecto. Durante el camino pude ver el tiempo aproximado que había hecho en la natación, más o menos lo que tenía previsto.



Aunque había llevado unos calcetines por si acaso, siempre suelo hacer la bici sin ellos, así que decido hacerlo así también. Neopreno fuera, dorsal, casco, un par de barritas en los bolsillos y ¡¡ a darle a la bici !!. Los primeros kilómetros del recorrido de bici son muy rápidos, con algún ligero repecho pero que se sube casi todo acoplado y sin quitar el plato. Buenas sensaciones desde el principio, notándome con fuerza y viendo como entran los vatios con facilidad. Para la bici llevaba preparadas cuatro barritas de Powerbar, sabor plátano, cada una de ellas partida en tres trozos. Además de eso llevaba otras dos barritas en los bolsillos del dos piezas (una de ellas se me cayó nada más empezar la bici :() y tres botes de bici con mi mezcla habitual de ND3, Vitaldrink y un gel Powerbar. Había programado en el Garmin una alarma cada 20 minutos en la bici, y cuando sonaba me tomaba un tercio de barrita y bebía un buen trago de mis botes. Así hasta que iba acabando los botes y empecé a coger agua de la organización y al final uno de isotónico también. En total cayeron 5 barritas y 6 botes (2 de agua, uno de isotónico de la organización y mis tres botes). En total echando una cuenta rápida salen unas 1900 calorías.

Pasé a Julio antes del kilómetro 15 y me sorprendió un montón pasar a Alberto alrededor del kilómetro 30, en una subida. De hecho yo ni le vi cuando le estaba alcanzado. Se dio cuenta él, nos saludamos y ya me contó que iba fastidiado del piramidal que le había dado guerra las últimas semanas. Impresionante la fuerza de voluntad y los “webs” que le echó para hacer toda la carrera con el dichoso dolor, teniendo que cambiar totalmente el chip de la carrera que tenía pensada ya desde el principio de la natación. Para quitarse el sombrero, de verdad.



La bici me pareció realmente bonita y para nada llana como tenía en la cabeza. Ya había visto con cuidado el perfil y sabía que había alguna subida dura. Pero lo que no me imaginaba es que eran de ¡¡ meter todo el desarrollo !!. La verdad es que, a pesar de ser duras, eran bastante cortas y luego había muchos kilómetros de bajada no muy pronunciada en la que se iba realmente rápido. También había algún tramo de bajada más fuerte (llegué a coger casi 70 km/h), pero el asfalto estaba perfecto y yo que soy bastante cagueta bajando lo hice con bastante confianza. Y el tiempo durante la bici fue perfecto. Llovió un poquito en un par de tramos, pero era lluvia muy fina que no molestaba, la temperatura era muy buena y sólo se levantó un pelín de aire en un tramos de la segunda vuelta. Mejor casi imposible.

El paisaje era realmente bonito, todo rodeado de montañas por todos lados, totalmente verdes, pasando por pequeños pueblecitos, con mucha gente en la calle animando, música con DJ en los avituallamientos, … La verdad es que la primera vuelta se me pasó volando. La terminé casi con 35km/h de media y 193 vatios, con muy buenas sensaciones. Tenía la sensación de que podía mantener esos vatios medios en la segunda vuelta. Los primeros kilómetros de la segunda vuelta fueron un poco extraños. Estaba en un grupo bastante grande manteniendo las distancias reglamentarias pero con una moto de jueces todo el rato vigilando. La verdad es que me puso un poco nervioso y aunque no vi que sacase ninguna tarjeta si que advirtió varias veces a alguno de los que iba en cabeza del grupo “rozando” la ilegalidad. Había que decidir entre adelantar a todo el grupo, con el consiguiente calentón que eso supondría y el riesgo de ser sancionado si los adelantamientos llevaban más tiempo de la cuenta, o quedarse a cola del grupo como iba manteniendo la distancia y tratando de evitar problemas. Y opté por lo segundo. Íbamos a buena velocidad y aunque creo que pude perder algo de tiempo, en el fondo creo que me vino bien para relajar un poco el ritmo y tomar algo de aire.



Una vez empezaron las subidas de la segunda vuelta el grupo se desintegró literalmente. De nuevo la misma película de toda la bici, en los llanos y cuesta abajo me adelantaban algunos tíos enormes con todo el desarrollo metido superatrancados y luego llegaba la más mínima cuesta y les volvía a pasar con facilidad sin necesidad de apretar lo más mínimo. Así me tiré un montón de kilómetros de la segunda vuelta hasta que llegó la última subida, a unos 30 kilómetros de la segunda transición. Una subida algo más larga y dura donde ya puse tierra de por medio. A partir de aquí los últimos 25 kilómetros eran todo el rato picando hacia abajo, y se iba muy rápido pudiendo relajar un poco las piernas ya pensando en la maratón.

A falta de unos 5 kilómetros para meta me di cuenta de que llevaba la bolsa de las herramientas colgando. Se había roto uno de los velcros y estaba sujeta únicamente por el velcro que lo une a la tija del sillín. Afortunadamente no rozaba con la rueda así que no me preocupé demasiado en intentar recolocarlo y ni se me pasó por la cabeza parar. Seguí así hasta la transición sin más.



La segunda transición fue más rápida que la primera. Sólo había que ponerse los calcetines y zapatillas, coger la visera y las gafas, los geles (4) y a correr. El plan que llevaba preparado para la carrera era tomar un gel cada 5 kilómetros, alternando entre los míos con cafeína y los de la organización sin cafeína, además de agua y de vez en cuando algo de isotónico o Coca Cola según me pidiera el cuerpo. En total cayeron 7 geles de powerbar, es decir, unas 750 calorías. Entre eso y lo que me había metido en bici ya iba bien servido. Afortunadamente no tuve ni un solo problema de estómago y pude cumplir con el plan a rajatabla, sin tomar ni un solo bajón de energía y notándome bastante entero toda la carrera.

Salí a correr con ganas. Esta vez no me pasó como en Frankfurt o Zurich que terminé harto de bici. En esta ocasión acabé la bici bien, sin ningún dolor de culo ni nada parecido y con ganas de correr pero no por quitarme de en medio ya la bici. Me noto corriendo muy suelto, sin sensación de esfuerzo y con ganas. Pasa el primer kilómetro y veo en el Garmin 4:11 min/km. Pienso “será la euforia por empezar a correr, ahora en seguida bajo el ritmo”. Paso el kilómetro 2 en 4:01, el 3 en 4:02 y empiezo a “asustarme”. Tengo la sensación de ir silbando, pero el ritmo es muy fuerte. Empiezo a pensar que hacer mientras siguen pasando los kilómetros entre 4:10 y 4:15 min/km. Y lo que se me paso por la cabeza fue que iba muy cómodo a ese ritmo, no llevaba la sensación de que fuese a reventar corriendo en la parte final como para tener que andar o tener que hacer kilómetros a más de 6 min/km, entraban los geles sin ningún problema, … Así que me dije a mi mismo que para adelante, nada de bajar el ritmo. Ya iría cayendo por si solo cuando tocase pero de momento así iba cómodo.



Más o menos me mantuve en esos ritmos hasta la media maratón, que pasé en algo menos de 1:29. Sin duda un ritmo que no iba a poder mantener en la segunda mitad, pero estaba convencido de que no se me iba a ir demasiado. Entre la media maratón y el kilómetro 26 el ritmo empezó a hacerse más lento, alrededor de 4:30 min/km y a partir del 30 ya se estabilizó alrededor de 4:45-4:50 min/km hasta el final. Lógicamente al final de la carrera ya no iba para tirar cohetes, pero adelantar a más de 200 personas durante toda la maratón ayudaba a mantener la moral alta :).

El recorrido de la carrera a pie también era muy bonito. Dos vueltas de 21 kilómetros cada una, con una primera parte en la que se iba rodeando el lago alejándose del centro de la ciudad y una segunda parte en la que pasabas por todo el centro, más bonita y con muchísima gente animando por todos lados. Bastante sombra principalmente en esta segunda parte y temperatura ideal para correr. Por supuesto totalmente llano. Una cosa que me sorprendió bastante fue el tema de los pasos kilométricos. Ya desde el principio me di cuenta de que no coincidían con lo que marcaba mi Garmin, y además en sentido contrario a lo que suele ser habitual, siendo más cortos los kilómetros de la organización que los de mi Garmin. Esa diferencia se iba acumulando hasta llegar a ser de casi un kilómetro en la parte final. Pero claro, no iba a ser todo tan bonito y entre el kilómetro 41 y el 42 ajustaron esa diferencia, haciéndose eterno ese último kilómetro, y con razón.



Ya desde la media maratón iba echando cuentas del tiempo final constantemente. Para no hacerlo muy complicado contaba los kilómetros que me quedaban a un ritmo de 5 minutos el kilómetro y lo sumaba al tiempo que ya llevaba. Veía que tenía el sub9h30 que me había marcado como “objetivo secreto” a tiro de piedra. Además, iba haciendo los kilómetros algo más rápido de 5 min/km así que cada vez añadía un poco más de margen. A partir del kilómetro 37-38 ya si que me vi realmente con el sub9h30 en el bolsillo, a pesar de que parte del margen se lo llevó ese último kilómetro tan largo. Me había salido un auténtico carrerón, con posiblemente las mejores sensaciones que había tenido nunca y llegando a meta con un tiempo de 9:28:39 y una maratón de nada menos que 3:07:03. ¡¡ Todavía hay veces que no me creo haber sido capaz de correr así !!. Muy pero que muy contento con el resultado final, con como me encontré durante toda la prueba, con haber corrido toda la maratón sin hacer ningún kilómetro por encima de 5 min/km, …


Y más contento aún de ver el resultado de todos mis amigos, sencillamente impresionantes. Empezando por Iván con sus 8:46:53 ganando su grupo de edad con 21 minutos en su primer Ironman. Una sola palabra: IMpresionante, desbordando calidad por todos lados. ¡¡ Iván lo vas a bordar en Hawaii !!. Siguiendo por Luci, descomunal también en su debut haciendo un tiempazo de 10:14:32 y el quinto puesto de su grupo de edad. Todavía no me explico como se puede hacer un Ironman tan bien comiendo tan poquito :):). Mención especial para Alberto. Ya conté antes los problemas con los que se encontró desde el principio de la carrera y para mi tiene un mérito increíble como fue capaz de resetear todo lo que llevaba preparado y acabar la carrera a pesar de los dolores en 10:19:07. Estoy convencido de que hubiéramos hecho un tiempo final muy parecido sin esos problemas. De Javi que voy a decir, increíble, mejorando lo de hace dos años más de 30 minutos con un tiempo final de 10:46:37, muy consistente en los tres segmentos. Si apuestas por él seguro que no te confundes. Y por último Julio, todo un veterano con sus ya cinco Ironman terminados a pesar de estar todavía en el grupo de edad 25-29, consiguiendo acabar en 11:34:29. ¡¡ Enhorabuena Julio !!.

Un poco de resumen de tiempos, empezando por los de mi Garmin:
Natación: 3780 metros en 1:07:09 a 1:47 min/100m de media
- T1: 4:16
Ciclismo: 176.65 km en 5:07:12 a 34.5 km/h con 1608m de desnivel positivo, 139 ppm medias, 162 ppm máximas, 189 vatios medios, 214 vatios normalizados, 303.5 TSS y 81 rpm medias
- T2: 2:55
Carrera: 41.56 km en 3:07:07 a 4:30 min/km de media con 149m de desnivel positivo, 148 ppm medias y 158 ppm máximas
- Total: 9:28:39



Y los de la organización: 1:07:10 en natación, 4:14 para la T1, 5:07:17 en bici, 2:55 en la T2 y 3:07:03 para la carrera a pie con un total de 9:28:39. Al terminar la natación estaba en el puesto 180 de mi grupo de edad, 153 después de la T1, 79 después de la bici, 74 después de la T2 y 28 al terminar la prueba, de un total de 478 inscritos. Una buena remontada :). Aún así, a unos 20 minutos de la plaza para Hawaii. Increíble lo que anda la gente, ¡ cada año más !. Habrá que seguir intentándolo, estoy seguro de que tarde o temprano lo conseguiré. En la general absoluta quedé en el puesto 147 de un total de 2847 inscritos.

El día siguiente fue realmente intenso. A pesar de que el cuerpo estaba tocado de la paliza del día anterior había que ir a las 13:00 a la entrega de slots de Hawaii y por la tarde a la entrega de premios. No había agujetas o dolores musculares brutales como en 2012 después del Ironman de Frankfurt, era todo bastante más light afortunadamente. Está claro que el cuerpo aprende y ya el año pasado después del Ironman de Zurich recuperé también muy bien. El año pasado ya estuve viendo la entrega de slots y premios, pero no es lo mismo vivirlo desde bien dentro con un amigo involucrado en primera persona. Estuvo realmente divertido y lo pasamos en grande. ¡ Enhorabuena de nuevo Iván !. También estuvimos por la noche celebrando un poco todo y compartimos un buen rato con Iván Raña y Alejandro Santamaría. ¡ Vaya dos cracks !. Por cierto, mencionar el carrerón de Iván Raña, ganando la prueba con autoridad haciendo la segunda mejor marca de la historia de las pruebas Ironman. Todo un golpe encima de la mesa que bajo mi punto de vista le hace ser ahora mismo uno de los grandes favoritos a la victoria en Hawaii el próximo 11 de octubre.


Poco más que contar, el viaje de vuelta del martes se hizo un poco pesado, aunque afortunadamente el martes ya no había casi dolores por ningún lado. Paramos a mitad de camino a visitar Salzburgo donde estuvimos unas 3 horas dando una vuelta por el centro y comiendo. La verdad es que me gustó mucho lo poco que vi. Una ciudad muy bonita. Me recordó mucho a las ciudades de Suiza que visité el año pasado, con un río grande, toda la vida del centro de la ciudad alrededor del mismo y rodeados de montañas mires a donde mires.



Y lo mejor de todo, he disfrutado muchísimo compartiendo entrenamientos todos estos meses con un montón de amigos, un viaje inolvidable en el que lo hemos pasado todos genial y unos resultados increíbles. ¡ Poco más se puede pedir !.



El año que viene más, por supuesto :). Copenhague, Lanzarote, Kalmar, Niza, … En breve deshojaré la margarita.

martes, 24 de junio de 2014

Ironman de Austria 2014 - Así llego...

Ahora que quedan muy poquitos días para el gran objetivo de la temporada, el Ironman de Austria, creo que es un buen momento para resumir un poco como ha ido todo hasta el momento y como llego a la prueba. Este año por unas razones u otras no he escrito demasiado en el blog, tan sólo para comentar las carreras en las que he participado y poco más. Así que no está de mas este resumen.

Lo primero de todo, decir que este año ha sido bastante diferente a otros en muchos aspectos. El primero es que he competido muy poco, menos incluso que en otras ocasiones. No estaba planeado así, pero varias circunstancias han influido a que así haya sido. La primera parte de la temporada si que ha sido similar a otras, con varias carreras populares hasta navidades y terminando con la Media Maratón de Getafe. Mejor marca personal tanto en 10K (San Silvestre Vallecana Internacional) como en Medio Maratón (Getafe): todo sobre ruedas.



Pero a pesar de las buenas sensaciones a pie, casi desde el principio de temporada he arrastrado una molestia en la rodilla derecha, al principio casi imperceptible pero poco a poco ha ido a más, principalmente los días siguientes a correr fuerte. Hasta que llegó un momento en que se convirtió en dolor, y no sólo los días después de correr fuerte, sino incluso corriendo en rodajes suaves. Esto coincidió con varias semanas de trabajo seguidas en Inglaterra que me hicieron replantearme muchas cosas sobre la temporada. Afortunadamente con un poco de descanso y las manos y agujas de Roberto, la tendinitis poplítea que me diagnosticaron fue poco a poco pasando a la historia. Eso si, desde entonces he cuidado la rodilla más que nunca. Mucho hielo, mucho traumeel, calentamientos tranquilos, … han mantenido a raya las molestias llegando al punto de que en estas últimas semanas he podido correr con total normalidad y forzar cuando ha tocado forzar.

Otra de las cosas sobre las que cambié el chip en esas semanas fue con el tema del descanso. Mirando los diarios de entrenamiento de estos últimos años, este ha sido el que menos volumen he entrenado, y con diferencia. Y no ha sido algo que haya hecho totalmente a posta. Simplemente cuando he notado que necesitaba tomarme un día libre por estar realmente cansado, lo he hecho en lugar de ir a entrenar reventado como he hecho muchas veces otras temporadas. Sin embargo, las últimas 8-10 semanas si que han sido similares a las de otros años, incluso con algo más de intensidad diría yo. Digamos que he descansado más y he diferenciado más los ritmos entre los días que eran suaves (tranquilos de verdad) y los días importantes en los que había que forzar la máquina, incluso “tocando el limitador” si hacía falta.



Otra circunstancia que ha marcado la temporada ha sido la caída en bici en Semana Santa. Al igual que el año pasado, luxación acromioclavicular de grado 2 esta vez en el hombro izquierdo justo en la semana de mayor volumen de bici del año. No sólo cortó la progresión en los entrenamientos, sino que hizo que no pudiese competir en el Triatlón de Elche, medio Ironman en el que he participado en todas mis temporadas como triatleta. Eso me dolió casi más que la propia caída. Casi dos semanas sin nadar, pero llevándolo mucho mejor que el año pasado, en parte por la experiencia que ya tenía en este tipo de lesión y también gracias a la maravillosa (y dolorosa) EPI de manos de Roberto. Así que me presento al Ironman de Austria únicamente con un triatlón sprint (Copa del Rey en Canet) y un medio Ironman (Peñíscola).

El aspecto positivo que saco de esos días parado es que me permitieron cargar las pilas un montón y me han hecho llegar a este momento de la temporada con muchas más ganas que otros años. De hecho me ha sorprendido que estas últimas semanas de carga han sido espectaculares y en progresión, cada semana un poco mejor que la anterior y sin notar como otros años como cada semana iba pesando como una losa. Mirando los números, ritmos, vatios, … de los entrenos importantes y sobre todo las sensaciones que he tenido creo que llego en el mejor momento de forma de mi vida, sobre todo en bici y corriendo. Nadando es donde más he notado la lesión, pero las últimas semanas no han ido mal, recuperando un poco el tono y sin notar ni una molestia en el hombro. Lógicamente no estoy nadando como hace dos años preparando Frankfurt, pero bueno tampoco está mal y espero no desentonar mucho.



A modo de curiosidad, aquí van algunos números sobre como han sido las últimas 3 temporadas de entrenamiento preparando Ironman en junio-julio, contando desde el inicio de la temporada hasta una semana antes del mismo (37 semanas en Frankfurt 2012 y Austria 2014; 40 semanas en Zurich 2013). También los mismos números pero contando sólo las 8 últimas semanas empezando a contar por la previa al Ironman.





La verdad es que me ha sorprendido un poco al ver los números porque no pensaba que había tanta diferencia principalmente con 2012, pero han corroborado lo que decían mis sensaciones, que en general he entrenado menos durante toda la temporada, pero más o menos lo mismo en las últimas semanas y llegando al final más fresco.

Este domingo 29 de junio saldrá lo que tenga que salir, hay muchos parámetros que no se pueden controlar, que pueden influir en el resultado y por los que no tiene sentido gastar un gramo de energía en preocuparse. Eso si, estoy seguro de una cosa, que llego realmente bien, con muchísimas ganas y con la confianza y tranquilidad de haber entrenado con más cabeza que nunca. Todo lo que estaba en mi mano y bajo mi control ya está hecho. Seré uno de los 2847 participantes (478 en mi grupo de edad) que tomarán la salida en el Ironman de Austria para recorrer los míticos 226 kilómetros (3.8 de natación, 180 de ciclismo y 42.2 de carrera).

¡ Que la fuerza me acompañe !

PD: Seguimiento online Ironman Austria 2014

domingo, 22 de junio de 2014

Ironman de Austria 2014 - Seguimiento online

Bueno, pues un año más ya ha llegado la semana del Ironman. En esta ocasión, como muchos sabéis, en Klagenfurt, Austria, el domingo 29 de junio. En esta ocasión somos 6 los Diablillos que vamos a participar, un buen grupo que lo vamos a hacer de maravilla y a pasarlo mejor aún. He preparado unas sencillas instrucciones para el que quiera seguir la carrera en directo, con los tiempos de paso por diferentes sitios y espero que también con vídeo en directo.



La salida es a las 6:45 de la mañana para los 800 "privilegiados" que fuimos los más rápidos en hacer "click" con el ratón. El resto hasta completar los 2847 inscritos lo harán a las 7 de la mañana. Comenzaremos con los 3800 metros de natación para continuar con los 180 kilómetros de ciclismo y terminar con los 42.2 kilómetros de carrera.

Estas son las instrucciones para seguir la carrera (las imágenes son a modo de ejemplo con otra competición):
1.- Entrar en la web www.ironman.com
2.- En el menú de la parte superior, al poner el cursor del ratón encima de la palabra "RACES" aparecerá una opción en rojo denominada "Live coverage", en la que hay que hacer click.



3.- Aparecerá un menú con todos los eventos que tengan cobertura en directo en ese momento. Hay que hacer click en "IRONMAN Austria"



4.- Una vez dentro de la página de cobertura en directo del Ironman de Austria, tan sólo hay que hacer click en la opción "ATHLETE TRACKER" e introducir el número de dorsal de la persona a la que queráis seguir donde pone "ENTER LAST NAME OR BIB #" y pulsar la tecla ENTER.



Estos son los dorsales de los Diablillos que participamos:

110 - Lucía Pérez - @luciperezlopez - Facebook
197 - Iván Cáceres - Facebook
202 - Julio Rivas - @juliorimo - Facebook
330 - Alberto Vergara
335 - Alejandro Piñeiro - @jandercito - Facebook
349 - Javier Cogoll​o - Facebook

​Tras este último paso ya aparecerán todos los datos del corredor elegido junto con los tiempos parciales de todos los puntos kilométricos por los que ya haya pasado.​

Cualquier mensaje de ánimo será bienvenido y seguro que nos dará fuerzas para continuar cuando vengan los momentos malos (que vendrán, es inevitable en una prueba tan larga). He dejado el enlace a la página de facebook y twitter de cada uno en la lista anterior para dejar mensajes personalizados. También se pueden dejar mensajes de ánimo generales en el facebook y twitter de los Diablillos (@tridiablillos), así como en el foro privado del club ​ o directamente comentando esta entrada del blog.​

¡¡ Ya no queda nada !!

domingo, 15 de junio de 2014

Tritán MD Peñíscola - La crónica

El pasado 25 de mayo participé en la segunda edición del Tritán, Triatlón de media distancia disputado en Peñíscola. Por tanto se trata de distancia medio Ironman, bueno con la salvedad de que la natación es un poco más larga, casi 2500 metros me salieron a mi por el Garmin. Este año, al no haber podido participar en Elche por la lesión el hombro, ha sido el único triatlón de media distancia que he hecho antes del Ironman, así que era para mi bastante importante terminar con un buen sabor de boca de cara a la confianza en que el entreno acumulado hasta entonces va por buen camino.

Hasta allí fuimos un buen grupo de Diablillos, 9 si no recuerdo mal. La mayoría estuvimos alojados en el hotel oficial de la organización, que tenía un precio estupendo si te alojabas en pensión completa y estaba realmente cerca tanto de la salida de la natación como de los boxes. El hotel, la verdad es que bastante bien, con buffet libre tanto para el desayuno como para la comida y cena así que podías comer bien y lo que quisieras, perfecto.



Ya por la tarde noche del sábado empezó a torcerse todo un poco. Hacía fresquito y un aire fuertecito que hacía que no quisiera ni acercarme a ver como estaba el mar. Además de eso, tocó sufrir de lo lindo viendo la final de Champions, aunque afortunadamente todo terminó bien para el Real Madrid :). Pero lo peor fue el pedazo de chaparrón que cayó mientras veíamos el partido y que se tiró así prácticamente toda la noche. Así que os podéis imaginar el bajón que me entró al levantarme a las 4:45 de la mañana, ver que seguía lloviendo, que estaba todo encharcado… En fin, que me planteé seriamente ni hacer el triatlón, pero bueno al final un poco viendo que todo el mundo estaba igual pues decidí seguir adelante. Afortunadamente sobre las 5:30 dejó de llover y el resto del día la verdad es que estuvo realmente bien.

El madrugón como habéis podido ver, fue impresionante. Se comenzaba a nadar a las 7:30 de la mañana así que la hora de levantarse era prácticamente la misma que para un Ironman. No éramos muchos participantes, unos 400 así que no se formaron colas muy largas en boxes para meter la bici y fue todo bastante rápido. Había que darse un pequeño paseo para llegar a la zona donde comenzaba la natación, ya que no se empieza y se termina en el mismo sitio, pero bueno, eran 5 minutos andando como mucho.



Con un poquito de retraso comenzó la prueba. El comienzo de la natación es por una zona protegida por un dique en el que hay que ir corriendo muchos metros. Una vez se alcanza el final del dique ya se sale a mar abierto y se empieza a rodear toda la zona del castillo antes de encarar ya la recta hacia la playa donde están los boxes para hacer las dos transiciones. Por lo que comentaron algunos que participaron el año pasado, este año pusieron las boyas que delimitan toda la parte en la que vas rodeando el castillo más alejadas de las rocas. Imagino que sería por precaución debido a lo revuelta que estaba la mar el día anterior. Afortunadamente el domingo estuvo todo bastante tranquilo, sin corrientes ni oleaje que molestase en exceso para nadar. En general la natación me resultó muy bonita, un poco larga larga y en general me encontré bien, nadando todo el rato en un grupito que llevaban un ritmo en el que me notaba apretando pero sin ir on el gancho. Raúl y Vergara me sacaron tres minutos en casi 2500m así que creo que no nadé demasiado mal. Me animó mucho ver al entrar en la transición que estaban saliendo de ella Jaime y Ezequiel.

La T1 fue horrorosa, con problemas para ponerme los manguitos, un desastre, pero bueno. Era bastante larga en la parte inicial, desde que sales de la playa hasta que haces todo el pasillo de compensación y entras en boxes, pero bueno, como siempre igual para todo el mundo.



El comienzo de la bici por las calles de Peñíscola hasta meterte ya hacia el interior me lo tomé con calma y precaución ya que el asfalto estaba aún un poco mojado en alguna zona y había varias rotondas y badenes. Una vez ya en carretera comenzó la “cruda realidad”. El circuito era todo un rompepiernas, con muy poquitas partes llanas de verdad donde poder ir acoplado mucho tiempo seguido. Estuve cogiendo gente desde el principio y encontré buenas sensaciones desde la segunda vuelta de las tres que había. No eché mucho de menos la cabra con la cantidad de subidas y bajadas del circuito. Aún así, creo que me dejé un poquito en la bici ya que me bajé a correr bastante entero.

Un punto negativo aquí para la organización fue el de los botes que daban en los avituallamientos. Eran más estrechos que un bote de bici convencional, con lo que al ponerlos en los portabidones se quedaban bailando y a mucha gente se les caía, con el peligro que tiene ver bidones rodando por la carretera. Yo no tuve problema ya que llevaba dos bidones con ND3 que me duraron toda la bici junto con alguno de agua que cogía de la organización pero sólo para echar un trago, algo de agua por la cabeza y tirarlo inmediatamente.



La segunda transición fue mejor que la primera, sin ningún percance, pero tampoco especialmente rápida. Me bajé a correr con ganas y pronto comprobé que no tenía ningún tipo de molestia en la rodilla. Era una de las cosas que quería sacar en claro de este triatlón, que corriendo después de bici, ya con toda la musculatura bien caliente, podía apretar sin temor a volver a tener molestias en la rodilla en el resto de carrera, como así fue. También me animó mucho el ver que adelantaba a mucha gente corriendo, poco a poco pero sin parar. Entre ellos varios amigos del club, cosa que siempre motiva especialmente :). Como todos estuvimos en la misma salida, cada 5km podíamos tomar referencias de como íbamos unos con otros.

La carrera era bastante variadita, con un primer tramo de paseo marítimo, un par de subidas fuertes con sus correspondientes bajadas en los primeros kilómetros y un tramo de tierra bastante divertido antes de hacer un giro de 180 grados y volver por el mismo sitio.



Primero cogí a Jaime en el km3 más o menos. En el kilómetro 5 había un punto de giro donde se podían tomar referencias. Vergara y Raúl estaban a unos 6 minutos, muy complicado cazarles, van bastante rápido. Carlos Montejo estaba al caer, Ezequiel un poquito más lejos pero también a tiro, y Sergio un poco más lejos aún. Tenía muchas dudas sobre si iba a ser capaz de pillarle.

Carlos y Ezequiel cayeron antes de acabar la primera vuelta de las dos vueltas que había que dar a pie. En el kilómetro 10 tomé referencias de nuevo con Sergio, me sacaba 1:15. Había recortado algo a Raúl y Vergara, pero en 10km ya iba a ser imposible pillarles. La rodilla no se había quejado en ningún momento, así que "full gas" a por Sergio. Estaba en juego el tercer puesto del club y "olía fuerte" a podium por equipos.

Entre el km10 y el 15 le recorté a Sergio unos 45 segundos, y finalmente le alcancé en el 17. Me había pegado un calentón de los buenos y me quedé a unos 20 metros suyos tomando un poco de aire. Definitivamente en el kilómetro 18 le pasé coincidiendo con la primera de las dos subidas fuertes que quedaban antes de llegar a meta. Escogí ese momento a posta y traté de dejarle inmediatamente. Le saqué unos metros en la subida pero se defendió como gato panza arriba. En el llano que conectaba las dos subidas me volvió a coger y se pegó a mi. Volví a apretarle en la segunda subida y de nuevo le saqué unos metros, pero no lo suficiente para descolgarle. Mal asunto, yo no quiero llegar al sprint de ninguna de las maneras.



Quedaban dos kilómetros llanos y Sergio me adelantó y puso un ritmo más fuerte. Me costó seguirle inicialmente pero ya no quedaba nada y había que darlo todo. Las piernas respondían así que a falta de un kilómetro decidí pasarle y cambié de ritmo, sacándole unos metros que ya conseguí mantener hasta meta. ¡¡¡ Menudo calentón !!!. Fue muy divertido, la verdad es que lo pasé muy bien en esa parte final de la carrera “pegándome” con un amigo. Tuve muy buenas sensaciones, sobre todo teniendo en cuenta como empezó el día.

Otro punto bastante mejorable por parte de la organización fue el post-meta. Sólo tenían agua, cerveza, isotónico y unos bollitos de chocolate, además de la prometida paella. Eché de menos fruta fresquita y Coca Cola, que si te daban pero había que pagarla a razón de 1.5€ por vaso, un robo que nunca antes había visto en ningún triatlón. Posteriormente me explicarían que fue un error de comunicación con los responsables de la barra, pero creo que lo deberían haber solucionado en el momento. Lo que si agradecí es que me contestasen personalmente al correo que envié a la organización explicando lo que no me había parecido bien de la prueba. Mostraron interés en mejorar y aceptaron las críticas de buen grado como debería ser siempre.



Y poco más que contar, los números grabados con el Garmin en todo caso, que fueron los siguientes:

- Natación: 2430m en 45:08
- Ciclismo: 88.99km en 2:48:14 (lío con el Garmin y la transición)
- Carrera a pie: 19.13km en 1:19:16 a 4:09 min/km

Y la clasificación oficial, que dice que terminé en el puesto 28 de un total de 280 participantes que consiguieron terminar, haciendo el parcial 79 de natación (45:30), 42 de bici (2:44:02) y 11 de carrera a pie (1:19:17). Tiempo total: 4:54:22

Ahora ya a afrontar los últimos días duros de entreno de cara al Ironman, que ya está a puntito de caer !!!.

sábado, 31 de mayo de 2014

Copa del Rey de Triatlón 2014 - La crónica

​​​​El día 10 de mayo participé en la Copa del Rey de Triatlón celebrada en Canet de Berenguer, Valencia. Hacía mucho tiempo que no hacía una competición por equipos, y al no haber podido competir en Elche, surgió esta oportunidad y decidí apuntarme aún sabiendo de que nadando no iba a llegar precisamente en un buen momento.

Eso si, la intención era que las “interferencias” con el plan de entreno para el Ironman fueran las menos posibles, así que nada de semana previa de recuperación ni nada parecido. Entreno de bici el viernes y tirada larga de bici el sábado, además de un rodaje suave a pie después de acabar el triatlón.



La intención era reunir de nuevo al equipo “L Power”, al menos cuatro, pero no pudo ser así que finalmente hicimos un equipo de 6 personas compuesto por Jose, Isaac, Ezequiel, Emilio, Rafa Calles y yo. Por la mañana estuvimos viendo el circuito de bici, o al menos lo que pensábamos que era el circuito en base a varias marcas pintadas en el suelo pero que ya estaban muy desgastadas. Por la tarde nos dimos cuenta de que sólo la parte inicial era realmente circuito, y el resto “nos lo inventamos”, literalmente :). Tan sólo identificamos un par de sitios delicados en las rotondas de inicio del circuito, con el asfalto muy desgastado y brillante en los que no merecía la pena arriesgarse a una caída.

Durante el día anterior y la mañana de la prueba estuvimos planificando la estrategia. Queríamos llegar los 6 juntos a meta, así que nos esperaríamos lo que hiciera falta en cada segmento y nos ayudaríamos cuando alguno flojease. La natación era lo que me tenía más preocupado ya que mi hombro aún no está para muchas alegrías por la caída en Semana Santa, la falta de ritmo y los entrenamientos perdidos. Así que la idea que planteamos para la natación era que Ezequiel y Emilio fuesen tirando en paralelo, con Jose y yo justo detrás de ellos y con Isaac y Rafa a cola para ayudarnos ante cualquier problema que pudiera surgir.



Y los problemas surgieron, y surgieron pronto, a los 50 metros de empezar. Yo me pego como una lapa a Emilio y aunque voy forzado, aguanto el ritmo mal que bien hasta casi la primera boya. De los demás del equipo la verdad es que no se más que lo que me han contado. Yo bastante tenía con tratar de no perder los pies. Y lo que me han contado es que Jose no consiguió coger pies desde el principio, Isaac le paso para que Ezequiel no se fuese y lo único que se consiguió fue partir al grupo ya desde el principio. Al llegar a la primera boya el panorama era que cuatro iban por delante y otros dos algo por detrás pero sin saber el uno del otro y sin referencias ni ayuda de pies de nadie. A partir de ahí yo ya me vi completamente solo, sin referencias, dándolo todo y sin ayuda justo cuando más lo necesitaba. Bueno, desgraciadamente no es la primera vez que me pasa algo así en una competición por equipos, así que no le voy a dar más vueltas. No nos organizamos bien en la natación y no nos damos cuenta de que hay que ir al ritmo que marque el que nada más lento, aunque eso signifique que los demás tengan que ir nadando a braza si la intención es que todos acabemos juntos.

El caso es que me tiro más de la mitad de la natación solo, con malísimas sensaciones y agobiado porque se que estoy retrasando al equipo pero que no puedo ir más rápido de lo que voy por más que lo intento. Salgo del agua con el corazón en la boca y me encuentro un panorama “desolador”. El resto del equipo están esperando en unas duchas que había al comenzar la pasarela de madera, con el neopreno quitado. Por lo que me dijeron luego debieron salir más o menos un minuto y medio antes que yo y no fui el único damnificado… Ahora lo veo como algo gracioso, pero cuando lo pienso con calma la verdad es que no termino de entender como nos podemos organizar tan mal nadando como equipo. Es tan sencillo como mirar hacia atrás de vez en cuando y para si hace falta para ir todos juntos, igual que se hace en bici o corriendo.



Hacemos la transición, en la que lógicamente sigo retrasando al equipo al tener que quitarme el neopreno y ellos no y salimos a la bici. Sigo con el corazón en la boca y durante la mitad de la primera vuelta no puedo dar ni un solo relevo. Afortunadamente para mi no soy el que peor lo pasa en la bici y hay que ir con un poco de cuidado en los giros de 180 grados para no descolgar a los dos que iban flojeando un poco. Así que consigo recuperar el aliento y empezar a colaborar pasando a tirar de vez en cuando hasta que llegamos a la “rotonda maldita”.

En todas las rotondas o giros de 180º había una persona de la organización que indicaba hacia donde había que ir, además de las marcas pintadas en el suelo. Pues bien, llegamos a una rotonda en la que la persona de la organización no indicaba nada, estaba “mirando al tendido”. Le veo a lo lejos y me fío pensando que la rotonda se hacía recta, sin necesidad de quitarse del acople ni frenar. Y mi sorpresa es al entrar en la rotonda y ver que no era así, que si salía recto había unas cintas de estas de plástico que se ponen para marcar las obras tapando la salida. Reacciono rápido, no había tiempo para pensar y decido ni intentar hacer la rotonda ya que si me pongo a frenar y girar en mitad de la misma me la habría pegado seguro. Así que sigo recto y me trago la cinta de plástico, rezando para que se rompa. La cinta se empieza a estirar más y más al tiempo que la bici se va frenando y afortunadamente se rompe y todo queda en un susto del que luego nos reímos un montón al terminar. Detrás de mí venía Isaac que también siguió recto pero ya más despacio. El resto hicieron bien la rotonda saliendo por la segunda salida, así que tuvieron que esperar a que diésemos la vuelta y nos reincorporásemos al grupo.



Poco más que contar de la bici. La segunda vuelta me encontré bastante mejor, ya dando algún relevo, aunque no nos organizamos nada bien como equipo tampoco y no hacemos relevos coordinamos ni terminamos de encontrar un buen ritmo. La transición la hacemos sin ningún contratiempo importante y comenzamos a correr los seis. Ya desde el primer momento Ezequiel empieza a tener problemas y hay que aflojar un poco el ritmo para que aguante, además de ir empujándole. Yo no me encuentro fino corriendo así que en el fondo agradezco que el ritmo no sea demasiado exigente. Isaac al principio y Jose al final se encargan de empujar a Ezequiel. El resto vamos siguiendo el ritmo sin mayores contratiempos, animando a Ezequiel cuando nos pidió un par de veces que le dejásemos “abandonado a su suerte” :). En la segunda vuelta, a falta ya de un kilómetro para terminar aumentamos todos un poco el ritmo e incluso hay un último cambio llegando a meta, fuerte de verdad, que a algunos nos cuesta seguir, pero entramos todos juntos en meta.

No tengo números del Garmin que poner en esta ocasión. Se me olvidó encender la conexión a los satélites antes de empezar y no grabé nada de distancias ni velocidades, el pulso no funcionó bien, … Un poco desastre la verdad. Lo único que se son los tiempos que tomé: 15:21 en la natación, 32:05 en el ciclismo y 17:51 en la carrera a pie (era claramente corta). En la clasificación oficial no hay tiempos parciales, sólo el tiempo total de 1:08:47.



La verdad es que, a pesar de todo lo que pasó y el tiempo que perdimos, lo pasamos muy bien. Estas competiciones por equipos siempre generan un montón de anécdotas que recordar y el ambiente siempre es estupendo. Terminamos en el puesto 23 de 64 equipos participantes, que no está mal pero sin duda lo podemos hacer mucho mejor.

Para la siguiente competición por equipos la verdad es que me lo tengo que pensar muy mucho. Por un lado son muy divertidas, pero por otro no quiero volver a pasar por una natación como la que me ha tocado las dos últimas veces que he competido en equipo. Se pasa realmente mal y te deja totalmente lastrado para el resto de la competición. Así que tendré que estar muy muy muy seguro de que estoy nadando en condiciones similares a las del resto del equipo. Otra opción es firmar ante notario la estrategia de que nos vamos a esperar y ayudar nadando, con pena de “cadena perpetua” para el que no cumpla :)



Aquí dejo unos enlaces con fotos y vídeos de la prueba:

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