lunes, 30 de julio de 2012

Ironman de Frankfurt 2012 - La crónica (parte 2)

Y por fin empieza la carrera a pie. Llevaba muchos meses esperándola, por un lado con mucho respeto al ser la primera vez que iba a correr 42 kilómetros, y por otro con muchas ganas ya que algo me decía que se me iba a dar bien. Salgo por sensaciones, no queda otra, y la verdad es que las piernas están muy bien. El circuito es muy sencillo, son 4 vueltas de algo mas de 10 kilómetros siempre corriendo por la orilla del río. La mitad de la vuelta por el margen izquierdo y la otra mitad por el margen derecho. Para pasar de un lado a otro hay que cruzar un puente en cada uno de los extremos del circuito. Estos puentes no son gran cosa, pero daba la sensación de que en las ultimas vueltas se iban a hacer muy pero que muy cuesta arriba.

La de veces que había escuchado que el Ironman empieza realmente cuando se comienza a correr. Por las sensaciones que tenía inicialmente no me parecía que fuese para tanto, pero luego me daría cuenta de que no es oro todo lo que reluce. Para la carrera a pie finalmente había preparado el cinturón de hidratación con 4 geles disueltos en agua, dos en cada botellita. La verdad es que habrían entrado unos cuantos mas pero bueno mi idea era tirar del cinturón los primeros 20-25 kilómetros y luego ya utilizar los que necesitase de la organización.


Sobre el kilómetro 5 cojo a Jose, que lleva un ritmo bastante majo, no mucho mas lento que el mío, así que me voy separando de él pero muy poquito a poco. Voy bebiendo de las botellitas con los geles mas o menos cada 4-5 kilómetros. Además de eso, en todos los avituallamientos tomo un poquito de Coca Cola y un par de esponjas para mojarme la cabeza, la nuca y los cuádriceps. Los avituallamientos están cada 2-2.5km así que se hace bastante llevadero para ir pensando en el siguiente y nunca mas allá, para evitar agobios.

Así van pasando los kilómetros, sigo encontrándome muy bien y no paro de adelantar gente todo el rato. Pasa la primera vuelta y me extraña no haber visto a ninguno de nuestros "supporters", pero bueno supongo que estarían viendo llegar a todos a la transición. En cualquier caso, como en el dorsal está escrito el nombre y la bandera del país, la gente anima muchísimo diciendo tu nombre, y sobre todo si es un grupo de españoles.


Cuando estoy a falta de de 3-4 kilómetros para terminar la segunda veo que me pasa una bici anunciando a uno de los primeros clasificados. Nombran a Clemente Alonso, pero pasan los minutos y no termina de cogerme. Poco después oigo que dicen desde detrás "como corren estos Diablillos, lo que me está costando cogerte". Se empareja conmigo Clemente, le pregunto como va (tercero marcando el mejor parcial a pie) y le animo, que ya está en su última vuelta. Me dice que me ve muy fresco y empieza a alejarse muy poquito a poco, con un ritmo algo superior al mío pero no demasiado. Viendo los parciales de carrera que da la organización al terminar la carrera, en ese tramo estuve corriendo a 4 min/km, vamos que me flipé un poco sin querer.

Y así termina la segunda vuelta y empieza el terreno desconocido en competición. Nunca antes había corrido mas de 21 kilómetros en una carrera. Entrenando si he hecho varias veces alrededor de 25 kilómetros y una vez 30 con muy buenas sensaciones, pero en competición y con todo lo anterior encima es normal que se tenga algo de cautela ante lo que queda. La tercera vuelta empieza bien, mas o menos al mismo ritmo que las dos anteriores. Sin embargo, alrededor del kilómetro 28 noto que empiezo a no ir tan fino. Lo que hasta hace poco era una molestia en los cuádriceps y rodillas empieza a ser algo mas y ya duele, poco a poco cada vez más.


Ese no ir tan fino poco a poco me fue minando y alrededor del kilómetro 31, comenzando la última vuelta, me empiezo a medio arrastrar. Parece que la cabeza esta jugándome una mala pasada. Debe ser el famoso muro del que todo el mundo habla en una maratón. El caso es que sin quererlo me dejo ir y voy cada vez mas despacio, pensando que voy a terminar seguro pero sin tener ya ganas de seguir corriendo. Casualmente no hay parciales de la organización en estos kilómetros (debió fallar el sistema de cronometrare), pero seguro que estuve un rato corriendo entre 5 y 5:30 min/km, mucho mas lento de lo que había ido hasta ese momento.

Así pasan 4 o 5 kilómetros, no recuerdo exactamente. El caso es que sigo tomando geles y bebiendo al mismo ritmo, pero desde luego no consigo correr como lo había estado haciendo antes. Sin saber muy bien como empiezo a ver los carteles de los kilómetros que van hasta el momento y a contar hacia atrás en lugar hacia delante. Ya sólo quedaban 6-7 kilómetros y parece que algo cambia en la cabeza. Empiezo a pensar que puedo correr un poco más rápido, que ya no queda nada y que las rodillas y los cuádriceps no podían doler mucho más de lo que ya están doliendo.


Poco a poco aumento un poco el ritmo y a falta de menos de un kilómetro me encuentro con un montón de nuestros seguidores Diablillos. En ese momento, me dan la enhorabuena y me dicen que voy a hacer un poquito más de 9h40m. Es la primera vez en toda la carrera que se el tiempo que llevo y me entra un subidón increíble. Entro en la alfombra roja, miro para atrás y no tengo a nadie cerca, así que voy a poder disfrutar de la meta como se merece. Veo a más Diablillos y voy chocando las manos con todo el mundo. Es un momento inolvidable, estás como en una nube. Ya no duele nada y te dan ganas de estar allí horas y horas disfrutando del momento. Entro en meta y al pararme casi de golpe se me va un poco la cabeza, pero en seguida tienes un voluntario que te agarra, espera a que te den la medalla y se asegura de que estés bien antes de dejarte seguir hacia la zona de masaje, comida, ...


Que momento, justo al dejar la plaza donde está la meta te está esperando un fotógrafo para hacerte la foto con tu medalla de Finisher. Uno no sabe que hacer en ese momento y cada uno expresa su alegría a su manera.

Lo que sigue a la meta es parecido a cualquier otro triatlón, sólo que aquí todo se multiplica por 10: la comida, el masaje, la alegría al ver que van llegando tus amigos todos muy contentos con su Ironman, ... Son momentos muy especiales que se quedan ahí grabados para siempre.


No mucho más que contar ya. Tan sólo algunos números con los tiempos y clasificaciones oficiales:
- Natación: 1:02:13 (parcial 136 de mi grupo y 624 de la general)
- T1: 4:21
- Ciclismo: 5:17:29 (parcial 104 de mi grupo y 446 de la general)
- T2: 3:14
- Carrera a pie: 3:16:18 (parcial 16 de mi grupo y 82 de la general)
- Total: 9:43:38 (40 de mi grupo y 169 de la general)

Viendo estos números sólo puedo estar tremendamente contento y orgulloso de lo que he hecho. Creo que mi tiempo en natación fue bastante bueno. La bici la califico como buena aunque no excelente (sin la penalización quizá lo vería de otra manera) y por último la maratón la califico como sobresaliente a pesar del bajón que tuve durante 4-5 kilómetros. A modo de anécdota, comentaros que en la porra que hicimos para el Ironman entre los Diablillos yo me había puesto a mi mismo un tiempo de 9:45, así que prácticamente me clavo el tiempo, ¡increíble!.

Bueno y después de esto ya sólo queda una ültima entrada que estoy preparando resumiendo lo que han sido todos estos meses de entrenamiento y unas reflexiones finales sobre lo que esto ha supuesto para mi. Dentro de unas días, cuando termine de cocinarlo...


Ironman de Frankfurt 2012 - Agradecimientos
Ironman de Frankfurt 2012 - Los días previos
Ironman de Frankfurt 2012 - La crónica (parte 1)
Ironman de Frankfurt 2012 - Reflexiones finales


3 comentarios:

inma 8 de agosto de 2012, 16:20  

Alex como estás??. Saliste de tu problemilla...

inma 8 de agosto de 2012, 16:21  
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandro Piñeiro 8 de agosto de 2012, 16:39  

Bien Inma, ya por fin en casa. Me dieron el alta del hospital el lunes. Aún estoy un poco flojillo, pero fuera del hospital es mucho más fácil recuperar fuerzas, así que en eso estoy.

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